En esta entrada hemos querido compartir la experiencia BLW de Eva y su familia. Estuvieron en nuestro taller BLW presencial y meses después han querido escribirnos para compartirlo con otras familias:
«Cuando nuestra hija Eva tenía cinco meses, empezamos a informarnos sobre la alimentación complementaria. En casa teníamos muy presente la experiencia del sobrino de mi marido: hoy tiene seis años y todavía le cuesta muchísimo aceptar los sólidos. Mi cuñada lo pasó fatal con el tema de la comida. Cada comida era una batalla, con lágrimas, chantajes, enfados y aunque lo intentaron todo, aquello generó mucho desgaste familiar. No queríamos que nos pasara igual.
Una vecina ya tenía experiencia BLW con su hijo mayor y nos habló maravillas del proceso. Lo natural que era, lo bien que comía el niño. Nos picó la curiosidad, y buscando más información dimos con el taller BLW de Gente Menuda. Salimos de allí sabiendo nuevas cosas y con mucha tranquilidad al saber que estábamos acompañados. Además, nos encantó que el grupo fuera reducido: eso nos permitió participar, hacer preguntas con tranquilidad.
Lo que más miedo nos daba eran los atragantamientos, pero aprendimos a diferenciar entre una arcada normal —parte del aprendizaje— y una situación real de peligro. También nos hablaron de cómo saber si Eva estaba preparada (la sentamos en una trona a ver que tal se mantenía), de las alergias, de qué alimentos evitar… y nos dieron ideas para presentar la comida y para organizarnos en casa, que nos vino muy bien. El dossier que nos entregaron fue genial. cada vez que teníamos dudas, ahí estaba todo, claro y bien explicado.
Eso sí, los primeros días fueron un poco caóticos. Hubo comidas en las que apenas probaba nada, otras en las que lo tiraba todo al suelo y momentos en los que nos preguntábamos si lo estábamos haciendo bien. Un día le ofrecimos una zanahoria cocida y la refregó por toda la trona sin probar nada. Pero justo en esas dudas, el acompañamiento que recibimos después del taller fue oro puro. Durante dos meses pudimos consultar, mandar videos, compartir fotos de los ingredientes, eso marcó la diferencia.
Mi madre, al principio, no lo veía claro. Decía que así no aprendería a comer, que dónde estaba la cuchara y el puré de toda la vida. Pero poco a poco fue viendo cómo Eva se desenvolvía sola, cómo probaba los alimentos sin presión, y acabó reconociendo que le parecía increíble. Ahora presume de que su nieta, con 1 año, come de todo.
Para quienes estaban preocupados porque “solo iba a comer con las manos”, les sorprende verla tan interesada en la cuchara: muchas veces la coge sola y prueba a usarla, aunque aún combine con las manos. Eso sí, no todo es perfecto , hay días que no quiere ni ver el brócoli, pero lo vivimos sin angustia. Hasta aquí nuestra experiencia BLW, para mi familia no solo ha sido una forma de introducir alimentos, ha sido una forma de acompañar a Eva en su desarrollo, respetando su proceso desde el principio.»
Mamá de Eva
Desde Gente Menuda queremos agradecer a la mamá de Eva sus bonitas palabras y compartir su experiencia de BLW con nosotros. Nos llena de alegría saber que hemos podido acompañar, con nuestro taller BLW, a su familia en su proceso de alimentación saludable y respetuosa, y nos sentimos muy afortunadas de poder ser parte de su camino.
Dejamos información de nuestro taller de BLW en Sevilla (opción online) o nuestro taller de alimentación para peques de 12 a 36 meses, donde resolvemos tus dudas y compartimos herramientas prácticas. Y si os animáis podéis compartirnos vuestra experiencia que haremos pública en nuestro blog. ¡Os esperamos!

